Danny Ochoa
Poesía de Bolsillo
Danny Ochoa en pocas palabras: Siento que soy un silbido que recorre las calles de Bogotá. Un silbido que habita un tiempo en el que la poesía debe buscarse como un tesoro escondido, porque hoy en día hay poco por contemplar. También soy imprudente, dolorosamente imprudente.
Un escritor o un poeta imprescindible: Hablo desde mi realidad, una realidad colombiana, y estoy convencido de que es imprescindible leer al filósofo antioqueño Fernando González Ochoa, el “Brujo de Otraparte”. Su pensamiento busca lo que más necesita el colombiano: una filosofía de la autenticidad.
¿Qué motiva su poesía?: No escribo por motivación, sino por necesidad. Escribir es un ejercicio de exorcismo: allí se expulsan y también se transfiguran las fuerzas que componen nuestro espíritu. Lo real, eso que llamo lo poético, se transforma en aquello que alcanzan nuestros ojos. La poesía es entonces un puente tendido sobre un abismo; un puente que solo sirve a quien se atreve a lanzarse en él.
¿Qué es la poesía?: La poesía es una enfermedad contagiosa. Atonta. Estremece. Enamora. Hace que odies el amor. Te convierte en dios y, al mismo tiempo, te aleja de Dios. Te multiplica los dioses. Te lleva a pensar que no hay poetas malos, solo incomprendidos (aunque, de corazón, sí los haya). Te hace sabio y te engaña haciéndote creerlo. Te aparta de la academia y, de pronto, te convierte en académico. La poesía dilata, comprime, y nunca se detiene.
Ángeles mutilados

. (Danny Ochoa)
