Sí, los gobiernos norteamericanos son unos piratas esclavistas
Por: Wilson Alejandro Osorio -WAO-
¿Estatua de la libertad? No, estatua de la hipocresía, la mentira, la esclavitud, la arrogancia, la opresión, la guerra, la pobreza, la explotación, la barbarie, el cavernalismo moderno y la lista sigue, pero te la dejo a ti como lector o lectora. Pues que yo recuerde, desde joven, la televisión colombiana me mostraba al estilo del mismo Hollywood, como las famosas películas norteamericanas de vaqueros, daban cuenta de cómo acababan con los Piel Roja entre otros pueblos originarios a punta de bala en el norte del continente americano, más NO de Norteamérica; y yo que no entendía nada de política, de culturas, de ciudadanías libres en todo el mundo, de los países soberanos, de la autodeterminación de los pueblos, de los tratados internacionales y toda esa carajada que a nivel internacional se crearon para no cumplir, creí que era normal matar indios piel roja, y que los vaqueros se quedaran con sus tierras, sus pertenencias y sus mujeres entre otras. Y ya, luego de más de medio siglo, me toca vivir casi las mismas escenas, pero en la vida real. Y lo acabo de ver con el genocidio del pueblo Palestino en Gaza y que el gobierno norteamericano apoyó de la manera más cínica y deshumanizante ante los ojos del mundo, en vivo y en directo hasta la fecha. Pero la gran diferencia es que ya entiendo de política, geopolítica, dictaduras, intereses económicos, guerras creadas para robar, de intereses trasnacionales, de invasiones con mercenarios para acabar con países independientes, del negocio de las malditas armas y de las narices de la CIA, el Pentágono y los gobiernos de Estados Unidos provocando estos desequilibrios en el mundo para todo su beneficio.
“La otra película de verdad” y con muertos civiles reales, fue la del 3 de enero de 2026 con la invasión y bombardeo de Venezuela, con el fin de secuestrar al presidente Nicolas Maduro y a su esposa, con el propósito de apoderarse del PETRÓLEO venezolano, como muy bien lo dijera el señor Donald Trump en su descabellada alocución presidencial, reconociendo, además, que, según éste, es el rey, dueño y señor del mundo, y en especial de América Latina. Sin sonrojarse por los delitos cometidos sobre el derecho internacional humanitario como jefe de Estado contra otro jefe de Estado y un país soberano y libre, pero sin estatua que avale su libertad que le diera Simón Bolívar, pero que le robaran simbólicamente al atentar con su propia democracia interna, la supuesta democracia que defienden los gringos, pero que como no se acoge a su fascista política Monroe, no le sirve esa autonomía de los PUEBLOS.
Con este acto que irrumpe toda diplomacia seria y comprometida con los acuerdos internacionales creados por la ONU y que deberían ser respetados, además de cumplidos por todas las naciones en el marco de la Declaración Universal de los Derecho Humanos – DUDH, incluidas las potencias más poderosas, se podría concluir y demostrar que: “Sí, los gobiernos norteamericanos son unos piratas esclavistas” que el mundo entero los debe reconocer como tales, con el fin de tener muy clara la amenaza y el peligro que representa Estados Unidos para todos los continentes, los países del planeta tierra y la misma especie humana. Porque estos quieren todos los recursos mineros y energéticos entre otros, pero en especial el PETRÓLEO, para ellos solos y su desquiciada sociedad, con el fin de saciar su avaricia, su egocentrismo y su amor por la necrofilia. A excepción de unos pocos libre pensadores y poetas norteamericanos.
Es hora de despertar en bloque mundial para que el pedófilo y principal lavador de dinero del narcotráfico: Donald Trump, pague por todos sus crímenes e invasiones a países hermanos y que quiere amparar en sus delirios de dios de la gran codicia mundial, representada en la cultura norteamericana, que como muy bien lo describía el cantautor argentino Piero en su famosa canción de “Los Americanos”, nos describe los espejismos del comportamiento supremacista de los norteamericanos al estilo del nacismo alemán.
Su esclavitud es la guerra misma. Es como una especie de piratería moderna, donde los más fuertes, se imponen con misiles por encima de la Paz y la vida.
- Sociólogo / recreologia20@gmail.com

